
Mamá
Teje, hornea y abraza
Mamá lleva un lazo rosa y siempre huele un poquito a canela. Teje las bufandas más calentitas de todo Rascal Woods, punto a punto, sentada junto al fuego con un ovillo de lana que parece no acabarse nunca. Siempre hay alguien en el bosque con una de sus bufandas puesta.
Cuando se acerca Halloween, Mamá abre su cesta de costura y se pone manos a la obra. Las sábanas viejas se convierten en fantasmitas, capas y alas, cosidos a mano con puntadas grandes y cuidadosas. Después arropa a todos, da un último abrazo, y los disfraces quedan listos para la noche.









