
Lana
Pinta el prado
Lana, la oveja, es tan esponjosa como una nube y igual de soñadora. Cada otoño lleva su caballete y una paleta llena de colores al prado, se instala entre la hierba alta y pinta todo lo que ve: hojas doradas, cielo azul, hasta el viento.
En sus cuadros hay siempre un poquito de lana, porque no para de rozar el lienzo. Los días de viento deja el pincel, coge una cometa y corre por el prado riéndose, con pintura de colores en las pezuñas y una cola de cintas ondeando detrás.








